Trece minutos después, llegaron. -Llegáis tarde, Jordi. El Capitán ha comenzado a ponerse nervioso... Ya no le quedan uñas de los pies -Has cumplido con lo ordenado? Veamos el parrús, gamarús-ordenó Jordi-No está mal, aunque te has dejado unos mechones de pelos.
lunes, octubre 30, 2006
Episode IIIII, by Eldeu
jueves, octubre 26, 2006
Episode IV, by Fórceps
El Mariscal Tro llevaba varios años recluido en un monasterio Tailandés.
Sólo había salido una vez, atendiendo la llamada del Coronel Truman, pero hacía ya años de eso....
Ahí se dedicaba al Tai-Chi, el punto de cruz, y jugaba (por pasta) el Monopoly con los indígenas.
Cuando Rai y Jordi cruzarón el detector de metales, Tro levantó sus ojos del tablero, pegó un tiro a los tres Thailandeses que compartían partida con él (para que no le metieran hoteles de estranquis), y les interrogó con la mirada (a los visitantes, no a los cadáveres).
-¿Mariscal? -preguntó Jordi.
-Una de arena, otra de cal. ¿Quienes sois?
-Somos asociados de Fórceps. Necesitamos su ayuda -apostató Raimon.
-Ante la duda, la más peluda- espetó el Mariscal.-¿Qué se cuece en las europas?
-Verá -titubeó Jordi- parece que hay una conspiración judeo-masónica para a Fórceps liquidar.
-A galeras a remar, excelentes noticias, que tengan un buen dia. Acompáñelos a la salida, Chu-Lin -dijo. Recogió los tres cuerpos del suelo, los volvió a sentar desalbazadamente en las sillas, y siguió "Bueno, me tocaba a mi, ¿no?"
Cuando los catalanets estaban a punto de abandonar el templo budista escoltados por Chu-Lin, se oyó a lo lejos:
"Burruuuuuuuus, gamaruuuuuussoooooooos, que era broma, collons"
Se pararon.
Se acercó Tro, y en tono jovial inquirió:
-Bueno, ¿cómo va todo? ¿El Barça otra vez campeón de la Copa de Ferias?
-En ello andamos, Mariscal, estas cosas son muy serias -respondió Raimon- a vueltas con el pivote defensivo.
-Aunqué parezca sorpresivo, hay que jugar con pivote defensivo. ¿Me decían algo de que Fórceps están en apuros? Necesitaremos trilita, bovinas de amianto, escurridera para los spaghetti, tabaco, ropa interior de leopardo y sub-fusiles a raudiles.
-No es problema -dijo Rai- ¿Jordi?
Soler se sacó un tubito del bolsillo, lo extendió y se lo metió por la nariz. Permaneció quieto.
Tro se lo quedó mirando cómo si no hubiera visto un tio con un neurotrasmisor napial en su vida.
En pocos segundos, las orejas de Jordi empezaron a vibrar y se le cayó una ceja.
-¿Rummy? ¿Eres tú? Llegaremos en 12 minutos. Apaga la peli porno, prepara la cena, y depílate el parrús, gamarús.
Tro, excitado cómo un pederasta en una guardería, se ató la ya mítica cinta a la frente, se subió los pantalones un poco y se apretó el cinturon Prada, hizo unos gestos para relajar los músculos del cuello, le pegó una patada al mentón a un Tailandés que pasaba por allí y afirmó con voz segura: "Se marchó.....y a su barco le llamó, Libertaz...."
A 12.600 km de allí, y escondido en las caballerizas del Palacete, Aaron Z esperaba camuflado en su burka. Sus ojos reflejaban el hastío de llevar ya doce dias tocándose un huevo con una Uzi en las manos...
lunes, octubre 23, 2006
Episode III, by Raimon
EPISODE III: LAS SOBRAS COMPLETAS DE GAYMON
- Este Rummi como spárring es divino - eyaculó Sub.
- Y qué lo digas! Me pone de un brutote que me tiraría hasta una tía.
Decidí dejarlos ahí, percutiéndose el uno al otro en un festival homo. Fórceps cabalgaba con fruición, y sus nalgas se movían a un ritmo conejil, bestial, primario. Al rato ya se habían intercambiado los papeles, y ahora era Sub quien de forma más pausada paladeaba con un gozo indescriptible cada hoyo en uno, gritando Vivas a Fidel, a la Revolución y a Mourinho, mientras agarraba al macho por los cuernos y le azotaba el costillar.
(Mientras tanto, a 6.000 km de allí, Sonsoles Fórceps e Imelda Subcommander se fundían las VISAs Oro de sus maridos con la tranquilidad de tenerlos entretenidos…).
Me miré el escroto y vi que faltaban 3 minutos para las 12 de la tarde, tiempo suficiente como para coger el puente aéreo y aterrizar en la Biblioteca del Palacete antes de la 2. Al llegar a los mostradores de facturación, tras leer detenidamente no menos de 5000 carteles de Prohibido Fumar, vi una cola de yayas haciendo el check-in para el vuelo hacia Tsunami Springs. Ahí la azafata Penélope tuvo buenos reflejos, porque tras guiñarme la nariz abrió un nuevo mostrador para mi vuelo y llamó a mi nombre por minifonía.
- ¡Hostia Raimon, casi ni te reconozco con lo guapo que estás! ¿Cuánto te ha costado ese Photoshop que te han hecho en la cara?
- Gastos de representación… ahora trabajo para el Capitán – aclaré.
- Y debes haber perdido unos 200 kg últimamente…
- 300, para ser inexacto. Pero dime, Pe, ¿cómo está mi vuelo? – espeté (de Can Tarradellas).
- Lleva un retraso de 15 minutos.
- ¡Leche! ¿Y por qué?
- Tenemos todas las operaciones detenidas a la espera de un vuelo improcedente de Madrid… Pero alégrate, tu avión va prácticamente vacío en la cabina.
- ¿Cómo en la cabina?
- Sí, el Capitán nos ha hecho embarcar a 250 instaladores de Timofónica en la bodega, cuyas compuertas se abrirán cuando sobrevoléis el lago Fortea.
- ¡Perfecto!
- Te he puesto en el 14 A para que puedas disfrutar del espectáculo desde el mejor ángulo.
- Gracias Pe, que haría sin ti…
- Ah! Está prohibido fumar, Raimon.¿Ah sí?
- Les habla el Cmndante Joan CG. El vuelo de hoy drará tr…inco mntos, a un vlcidad de hcdgf…mil ki…tros y una altura de vent…mil pieses. Recuerden que está prohibido fumar.
A continuación apareció Makilisto en el pasillo efectuando el gag de las salidas, las mascarillas de oxígeno, los cinturones y los chalecos salvavidas con todo tipo de gestos y miradas cómplices: fue un momento gay inenarrable. Poco después el avión despegaba plácidamente.
Fue un vuelo tranquilo, y como tenía sueño, me permití echar una cabezadita (concretamente la del pasajero de la última fila; todavía tatareaba el ‘Amo a Laura’ el muy imbécil cuando expulsé su cráneo por la única ventana practicable). Al tiempo irrumpieron Rambla y Rocco, con medias rojas, desfilando con el carrito de la comida.
- ¿Qué le apetece para comer, señor? – preguntó Rambla.
- Traedme unos sesos de Montilla, pôelés.
- Sólo tenemos sesos de Acebes, señor.
- ¡Coño, así me moriré de hambre!
- ¿Y para beber?
- Uhmm, tomaré un Van Nistelrooy del 2002.
- Si me permite, señor, ese año hubo mucha escarcha en la viña… - intervino Rocco de forma impertinente.
- Lo sé, el Manchester le metió 7 al Leeds.
- Bueno, iré a ver si nos queda alguna botella en la bodega.
- ¡No! – exclamé a tiempo -. Será mejor que no bajes. Deja, pasaré con una botella de Boadella Marfil. ¡Ah!, y unas Shocks, por supuesto.
- Perfecto – concluyó Rambla -. Por cierto, no está permitido fumar, señor.
- ¿Ah no?
Mientras devanaba los sesos de Acebes y me metía la tercera magnum de Boadella, el Comandante Joan CG anunció algo por megafonía: ‘A cnti...ón abr…mos las cmprtas de la bod..ga. Observn a stribor. Y recuerden que no está permitido fumar’. Y empezó la ceremonia eutanásica, repugnante si quieren, pero necesaria.
La visión de los 250 cuerpos precipitándose al vacío fue sencillamente colosal. Y mientras me metía el dedo en la nariz y escupía la picadura de tabaco (la mujer de delante, al ver que era tabaco, empezó a toser histéricamente), no pude evitar el despedir a esos pobrecillos con un ‘¡y sin cables, cabrones, como la mierda de módem que me instalásteis el año pasado y todavía estoy esperando a que funcione!’.
La aproximación me deparó un espectáculo precioso. El sol empezaba a ocultarse tras el horizonte y desprendía una luz rojiza intensa que convertía a los majestuosos jardines de palacio en un mariposeo de tonos ocres y pardos. Y a medida que el avión se acercaba a tierra pude ver con sorprendente nitidez las figuras divertidas de millares de zarzaputillas y vírgenes desnudas danzando en medio de ese páramo floral cruzado por ríos de semen. A lo lejos, retumbaban los cañonazos: los escuadrones de Chiringuis y Celofanes llevaban a cabo inquietantes maniobras…
Di dos golpes de glande a la puerta, y cuál no fue mi sorpresa cuando vi que quien me abría no era otro que Parado, enfundado en un majestuoso traje de portero de hotel y con una sonrisa de ceja a ceja: ‘El jefe me ha encontrado este trabajo tan cojonudo, Sr. Raimon’. Le abracé calurosamente, no sin dejar de levantarle el reloj y la cartera.
- Por cierto, Parado, crees que me podrá recibir? Es muy urgente, me envía el Capitán Fórceps.
- Uhm, está muy ocupado… ya le conoce usted.
- ¡Venga Parado, tutéame! ¡Cuántas veces te lo he dicho!
- Oh, eso nunca, señor…
- ¡Pues no me tutees, hostia, pero es de vital importancia que hable ahora mismo con él! Se hizo un silencio de 5 segundos, mientras Parado seguía impertérrito y con una sonrisa sardónica en toda la oreja - Por otra parte…esto os irá muy bien a tu señora y a ti para llegar a fin de mes… – añadí, mientras le metía una moneda de 5 céntimos en el bolsillo a la par que intentaba, vanamente, manosearle la huevera. ‘A éste también le han castrado’, constaté con cierta indiferencia.
- Uhmm, creo que podrá recibirle ahora mismo, señor.
- Excelente Parado, excelente!
Parado introdujo los códigos y la puerta de semental de hiena se abrió majestuosamente.
Y entonces le vi. En un primer momento me quedé sin aliento. Dentro de la sala reinaba un frenesí indescriptible cuyo centro estaba presidido por su figura fulgurante e hiperactiva: era Jordi. A pesar de la sonda naso-gástrica que le perfundía café continuamente, se movía con sorprendente agilidad cual operador de bolsa en el parket, observando al unísono más de 600 monitores de ordenador donde controlaba su miríada de blogs y seguía hasta 25 series de TV, a la vez que dictaba a sus 15.000 secretarias desnudas todo tipo de posts, comments, etc… Tal era la energía que desprendía ese ente sobrehumano que aprovisionaba de la misma a sus múltiples aparatos (iPods, PSP, discos duros, móbiles) llevándolos enchufados en su mismísimo culo. Los diálogos que mantenía, por otra parte, eran espeluznantes.
- A quina velocitat anem, Towers?
- Els arxius estan baixant a 17 terabytes/segon els últims 10 minuts. Ha disminuït sensiblement… - respondió éste con evidente congoja.
- Muny la mula, Towers, muny-la bé, recollons!!
A pesar de mis gestos Jordi parecía hipnotizado e incapaz de darse cuenta de mi presencia. Harto, decidí atestarle un bofetón estruendoso en plena cara para que reaccionara y me prestara atención.
- ¡Hostias, Raimon! Gracias por desconectarme. Llevo 17 meses sin dormir…
- Y sin ducharte, por lo que oigo…
- Cierto, una ducha me iría de piedras…
- No hay tiempo, Jordi. Tenemos que hablar de un tema gravísimo.
- ¿El Pacte Nacional per l’Educació?
- No.
- ¿La aprobación de la Ley de Bodas Gays? – volvió a inquirir, curándose en salud.
- Tampoco. Escúchame bien, Jordi, me envía el Capitán Fórceps. Esto es serio.
- Soy todo boca.
- El Capitán ha descubierto que existe un complot en palacio para asesinarle. Nos necesita.
Y Jordi cogió su móvil. Marcó los números adecuados y soltó de forma lacónica:
- Métete en el búnker, Capitán. Y no salgas ni hagas nada hasta que te avisemos.
- (al otro lado del hilo telefónico se oyó la voz lejana del Capitán) – Ahora mismo estoy en un SLK con Subcommander. Quería enseñarle los tomatales de Palacio, pero nos hemos perdido…
El semblante de Jordi reflejó de golpe la enorme gravedad de la situación.
- Jordi, tenemos que hacer algo. ¿Avisamos a la UAT de Los Ángeles? – le inquirí.
- No hay tiempo. Sólo una persona nos puede ayudar: el Mariscal Tro. ¿Sabes cómo localizarle, Rai? – me preguntó con voz queda.
- No. Vive aislado en las montañas desde hace 800 años. Sólo Rodríguez Repicó conoce su paradero exacto.
- Pongámonos en marcha, pues.
A 600 km de allí, y escondido en las caballerizas del Palacete, Aaron Z esperaba camuflado en su burka. Sus ojos reflejaban la confianza de quien se sabe con un Uzi en las manos…
martes, octubre 17, 2006
Episode II, by Subcomandante
EL PRÍNCIPE DE ZAMUNDA II: SUBCOMMANDER MEETS FÓRCEPS
Episode I, by Subcomandante
Como muchos de ustedes sabrán, es costumbre mía y del Subcomandante pasar la noche del primer miércoles de cada mes en una tienda de campaña a la orilla del Llobregat. El último jueves que lo hicimos me comentó que tenía pensado mandar un post al Capitán Fórceps. Que quería hacerle algo así como un homenaje, mediante un escrito basado (copiado) en su estilo. Y que pensó en mí para prologar el post.
El señor de los anillos IV: El palacete Fórceps
Un escalofrío recorrió mi musculado cuerpo y me erizó todo el vello público cuando recibí la invitación del Capitán Fórceps.Una invitación (me pongo de pie) para pasar el día en su Palacete y hacerle entrega personalmente de un post mío.

Alguna que otra vez ya había ido para entregar alguna que otra viñeta de Pollaman, pero el mayordomo-chimpancé nunca me dejó pasar más allá del Hall. Por aquellos tiempos, el naturismo aún estaba mal visto en can Fórceps.

Tras advertir al negrito zumbón de que no despertara a mi abuelo (que dormía plácidamente en mi maletero), toqué el claxon de la puerta principal. No me abrió el mayordomo-chimpancé, si no un señor rubio con un par de cuernos y dos modelos esculturales colgadas de cada escroto. ¿Ant?
Todos los presentes discutían (borrachos) sobre bullying, botones rojos, capullos de Jerez, macro-conspiraciones económicas, tsunamis, tetas y culos y fútbol. Yo no entendía nada. Y nadie parecía ponerse de acuerdo con nadie. Richi, Rai y Rummy (en adelante RRR) discutían acaloradamente sobre estatutos y multiplicadores, entre ábacos, peluches y Ballantine’s. Jordi se iba cambiando compulsivamente de vestido (avatar), mientras que alguien hacía cola al lado de una lámpara (¿sr Parado?).El resto, a su vez, seguía ingiriendo substancias psicotrópicas y haciendo alineaciones del Barça a un ritmo ensatanado.
Toc, toc. ¿Se puede?No me lo podía creer. Bajo un espeso manto de humo de marihuana apareció Él.

La tercera persona más importante del planeta Tierra, justo detrás de Koeman y Juliano Haus Belletti: Capitán Fórceps. Empezó a recitarme una cantinela incomprensible que decía algo así como:
domingo, octubre 15, 2006
Intro

En su día elaboraron un informe por el que recibieron numerosísimas ofertas para ser llevado al cine. Sin embargo, Ramírez e ijos imponía siempre como condición que Elsa Pataky y Scarlett Johanson protagonizaran el filme, y que ambas debían aparecer en, como mínimo, tres escenas de sexo lésbico explícito.
La marranota de Scarlett jamás puso impedimento alguno, pero a Elsa nunca le hizo gracia que Scarlett tuviera más tetamen que ella, motivo por el cual solía dar largas a las propuestas de las grandes productoras.

Ahora, treinta y dos años después, el Capitán Fórceps y un servidor consideramos que ha pasado el tiempo suficiente como para que aún pueda venir alguien a dar por culo con derechos de autor.
No tenemos acceso al informe, pero tenemos los suficientes datos como para poder elaborar nosotros mismos un buen guión cinematográfico (o novela) del mismo. Luego ya veremos como rodamos la peli.
Así pues, señoras y señores, hoy, 29 de mayo de 2006, ve la luz un proyecto desarrollado durante décadas en las más eminentes facultades de hipermetropía y letras.
El Capitán y el menda plasmaremos, alternativamente, todas las aventuras y desventuras de un grupo de gente que, en su mayoría, no nos conocemos de nada, pero que solemos pasar junt@s gran parte del día (ojito no se enteren los jefes...).
Aceptaremos propuestas, consejos y sobornos, de la misma manera que les emplazamos (obligamos) a que, ordenadamente, todos y cada uno de ustedes vayan aportando capítulos con nuevos protagonistas, puntos de vista y, a poder ser, desnudos integrales femeninos.
A los recién llegados, les sugerimos que se pongan al día de todo lo acontecido en cuántos links vean en esta página. El del sponsor porno también.
Gracias por acompañarnos. ¿Estamos todos?
Here we go...