La botigueta de l'Alex

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Dept. de Comunicación

Que Grande es el Cine, by Elnan

Palaceteños

Sara Carbonero, Musa Oficial

Sara Carbonero, Musa Oficial

viernes, abril 25, 2008

La naturaleza es savia lonso.


Una mujer llega a casa a las diez de la mañana.
Ha pasado la noche fuera, y ni siquiera avisó a su marido.

El marido le pregunta qué coño ha estado haciendo por ahí toda la noche.
Ella le contesta que estuvo en casa de una amiga, pero no le dice cual.

El marido decide llamar una por una a las diez mejores amigas de su mujer.

Las nueve primeras dicen no saber nada del tema.
La décima dice que sí, que pasó la noche en su casa.

***

Un hombre llega a casa a las diez de la mañana.
Ha pasado la noche fuera, y ni siquiera avisó a su mujer.

La mujer le pregunta qué coño ha estado haciendo por ahí toda la noche.
Él le contesta que estuvo en casa de un amigo, pero no le dice cual.

La mujer decide llamar uno por uno a los diez mejores amigos de su marido.

Ocho de ellos dijeron que el marido había pasado la noche en su casa.
Dos de ellos dijeron que aún estaba ahí.



lunes, abril 21, 2008

Las aventuras del niño Ales, episodio piloto

El niño Ales se dispone a ir al bar a tomarse el cortado de todas las mañanas.
Cargar con su nuevo y flamante iPhone le es más farragoso de lo que esperaba tras leer múltiples reviews y comparativas en el interné.

Así que decide ir en coche.


Ales, golpeando su coche antes de meterse en él


No hay aparcamiento, por lo que estaciona encima de la acera. La acera es lo suficientemente grande como para que pasen los peatones y los coches por el lado sin problema, así que tranquilo y con la convicción de quien se cree dominar la situación se mete en el bar.

Al salir, oh, sorpresa, le han puesto una multa.

Entonces el niño Ales se plantea: si decido dejar el coche aquí toda la vida, ¿me pondrán una multa cada día? ¿O dos al día? ¿No dice la constitución que no se puede pagar por un mismo crimen más que una vez?

Contento por haber encontrado una plaza de parking perpetua, el niño Ales volvió a casa en taxi, sin saber las aventuras que iba a vivir en episodios venideros.

domingo, abril 13, 2008

Las ruinas de Palacete: Episodio piloto, by Rai


Miles de turistas se agolpaban a las puertas principales del recinto histórico de Palacete ese día del mes de julio del año 2008. A pesar de que tan sólo eran las 7:30 de la mañana (si no ibas pronto era prácticamente imposible acceder), los visitantes ya sudaban de lo lindo. La mayoría había reservado su entrada con dos años de antelación. Y no abrían hasta las 10:00…



Una hora y media más tarde, la familia Clark lograba llegar a las taquillas.

- Número de reserva? (sin número de reserva era casi imposible conseguir entrada)

- 809984934883492849284928492184284.

- Correcto. Jim Clark, Pamela Clark, y Tobby Clark, es así?. Bien, qué paquete desean?

- Queremos verlo todo, dijo el pequeño Tobby.

- Todo? Necesitarías 4 o 5 años, mocoso! - espetó la taquillera. - A ver, la entrada general son 820 gaúchus, y da derecho a ver el Palacio Real, las Caballerizas de la Reina Keksi y la Torre del Doctor BE. La visita lleva unas 5 horas…

- 820 gaúchus…! - resopló Jim Clark, pater familias… - Eso son unos 700 trillones de mois! Pero bueno, ya que hemos llegado hasta aquí… A ver, qué paquete nos recomienda a parte de la entrada general?

- Hay más de 50 paquetes! No pretenderá que se los cuente todos? No ha visto la cola? Veamos, de cuánto tiempo disponen?

- Sólo de un día, hoy concretamente - se atrevió a bromear la guapísima Sra. Clark.

- Un día… deje que piense. Miren, el paquete 14 es bastante completo, pero significa 570 gaúchus más por cabeza. Da derecho a visitar el Museo Corser…

- Qué coño hay ahí?

- Ah… el Museo Corser es una de las joyas de la ruinas, ya que contiene la colección de miniaturas más importante del mundo, con piezas tan valiosas como los huevos disecados del Gran Vito, el cerebro de Rummi... Necesitarán lupas. Han traído?

- Pues no…

- Pues 15 gauchus del ala más. Sigo… decía que con el paquete 14 pueden visitar el Museo Corser, el Harén Real con la colección de bustos de la esclava Penélope, la Pinacoteca Palacetense, la Sala de Torturas de Rai el Esquilador, el Tesoro, y algunas de las estaciones de metro que siguen casi intactas, claro, amén de otras maravillas. Por cierto, querrán audioguía?

- Sí, claro, con tanta cosa que visitar…

- De acuerdo. Tres audioguías serán 75 gaúchus más. ¿Algo más?

- Nada más, señorita, sentenció Jim Clark acercándole la VISA a la taquillera. - Su mente se había quedado en blanco pensando en cómo iba a hacérselo para pagar ese facturón. A su mujer y a su hijito cabrón les preocupaba una mierda el precio de las entradas.

Quedaba todavía una hora para que abrieran las puertas y el calor empezaba a ser realmente sofocante. Los tres integrantes de la familia Clark, llegados dos días antes desde Orlando Florida, se colocaron la audioguía y procedieron a escuchar la introducción.




Señoras y señores, dentro de pocos minutos tendrán la oportunidad de visitar los restos históricos más importantes del mundo: las ruinas de Palacete. Dentro de las mismas les espera una constelación de maravillas arquitectónicas y una miríada de anécdotas increíbles sobre las gentes que lo habitaron a lo largo de tantos milenios y tantas dinastías de reyes, emperadores, y conducátors.

Las ruinas de Palacete abarcan una superficie de 420.000 km cuadrados (como 7 veces el estado de Alabama), y se cree que todavía quedan muchos restos por descubrir. Lo que era el Palacio Real, principal monumento, llegó a tener en su época de mayor esplendor una superficie equivalente a 15.000 veces la ciudad de Minesotta, y los arqueólogos creen que en su cúpula cabían hasta 200 basílicas como la de San Pedro. Si uniéramos con bombillas todo el perímetro de la extensión visitable actual, podríamos iluminar el Sistema Solar 451 veces…

- Oooooooh, exclamaron los Clark.

Y si quisiéramos llenar con pepinos todas las cisternas de agua y de grano de Palacete, necesitaríamos recolectar la cosecha de esta cucurbitácea durante 25.000 años. Por otra parte, existen pruebas de que la Torre Espiral de BE llegó a hacer 384.000 km de altura (como la distancia entre la Tierra y la Luna, de ahí el carácter lunático de su ocupante).




Y por supuesto, podrán (por una cantidad extra irrisoria de gaúchus) sobrevolar con bimotor los millones de cráteres dejados por el sinnúmero de bombas termonucleares que hicieron falta para destruir lo que durante milenios pareció y de hecho fue una fortaleza inexpulgnable donde reinó el lujo, la lujuria, el vicio, la crueldad y todos los pecados que puedan y no puedan ustedes imaginarse.

A lo largo de las próximas horas verán cosas que nunca se habían imaginado, y cuando lleguen a sus países de origen e intenten explicarlas, nadie les creerá.

Embriagada por la ilusión de la visita, la familia Clark no era consciente de cuán cierta iba a resultar esa última frase para ellos y especialmente para el pequeño e inquieto Tobby…

viernes, abril 11, 2008

jueves, abril 10, 2008

De cuando Vito llegó al Palacete XXIIII

Jóse (importante pronunciar bien: la sílaba tónica es la primera) llega a casa a las siete de la tarde cansado de trabajar todo el día, da un beso a la parienta y le dice a su niño:

- Chechu, enciende la Play, que hoy te voy a pegar una paliza que marcará tu infancia.

- El niño no puede jugar a la Play, está castigado- ladra la parienta desde la cocina, sin dejar de pelar patatas.

- ¿Y qué? Yo quiero jugar con él. Apenas lo veo una hora al día, qué menos que hacer juntos lo que más nos gusta.

- El niño está castigado. Me ha contestado mal.


Recurso fácil para ilustrar el post


A todo esto, Chechu sostiene con ambas manos un mando de la Play, a la espera de que Papi deshaga el entuerto.

- Coño, pues castígalo con otra cosa, pero no me jodas la marrana a mí también.

- Le castigo con lo que más le jode, para que aprenda rápido.

- Ya, pero...

- Calla, coño, que bastante tengo con aguantar a un niño como para encima tener dos.

- Zorra puta...- masculla Jóse entre dientes.

miércoles, abril 09, 2008

Quetequesis, by Ô

Me considero ateo, muy ateo, aunque si empiezo a filosofar puedo llegar a puntos de coincidencia con aquellos que definen a Dios como algo tan vago que ya no tiene nada que ver con lo que de pequeños nos explicaron.

Aún así no me parece mal que la gente ejerza la espiritualidad, yo mismo lo hago a menudo;los problemas los tengo con las religiones, todas las que conozco apestan, han apestado o habrían apestado si las hubieran dejado.

Me considero ateo, pero soy muy cristiano, más que muchos que van a misa todos los domingos. De hecho si no fuera por algunos pecadillos mortales de los que no me arrepiento lo más mínimo, seguro que, de existir, iría al cielo sin más problemas.

Soy cristiano por tradición cultural y como tal me parece la más práctica de las religiones. Un ejemplo: a las mujeres siempre las dejamos (o deberíamos hacerlo) pasar delante, a diferenecia de otras culturas en las que las mujeres siempre van detrás de los maridos, es muy valeroso por su parte ya que en caso de deflagración o derrumbe el marido lleva las de perder, pero en nuestro caso la ventaja es doble, no sólo salvaríamos la vida en tales circunstancias, sino que, además, nos regalamos la vista con sus bellísimas siluetas.

Una reflexión final:

¿Cuando las dejáis pasar primero, qué les miráis?

¿Cuándo os dejan pasar delante, sabéis lo que están mirando?


¿Esto es culo o codo?